SANTIAGO, Chile.- Las declaraciones del embajador argentino en Chile, sobre el resultado de las elecciones presidenciales en primera vuelta en ese país, desataron tensiones que obligaron a intervenir a la Cancillería argentina.

Rafael Bielsa, que presentó sus cartas credenciales ante el presidente Sebastián Piñera en agosto de 2020, llamó “xenófobo” y “antiargentino” a José Antonio Kast, el candidato del Partido Republicano, de ultraderecha, que pasó a segunda vuelta y competirá por la presidencia con el postulante de la coalición de izquierda, Gabriel Boric.

En declaraciones al periodista Reynaldo Sietecase, Bielsa dijo que Kast es pinochetista, cosa que el propio candidato enarbola como bandera, lo mismo que su defensa de la dictadura en Chile. Además, lo comparó con Jair Bolsonaro, el presidente de Brasil acusado por su gestión de la pandemia de coronavirus en su país, y con el ex mandatario Donald Trump, que transitó los últimos tiempos de su mandato con pedidos de juicio político y reclamos por un fraude electoral que no pudo demostrar.

Las declaraciones que causaron el enojo de Piñera fueron: “Si uno toma como elemento de juicio las manifestaciones públicas, Kast ha exhibido su antiargentinismo como una etiqueta más de las frases que pronuncia. Desde decirnos que hemos robado históricamente territorios, que tenemos que dejar de robar territorios a Chile, hasta todo tipo de expresión xenófobas contra los argentinos, que yo las tengo archivadas, registradas, leídas y estudiadas”.

Añadió que una victoria de Boric sería beneficiosa para las relaciones bilaterales.

El gobierno de Chile reaccionó de inmediato, con una condena pública de las declaraciones. “Estas expresiones representan una intromisión inaceptable en los asuntos internos de Chile y vulneran normas de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas”, planteó la Cancillería de Chile.

Y agregó: “El Gobierno de Chile reitera su permanente disposición a mantener con la República Argentina las mejores relaciones políticas y diplomáticas, en el marco de la amistad histórica que nos une y del respeto recíproco que se merecen nuestros pueblos”.

Boric, el candidato que competirá en el balotaje presidencial también cuestionó los dichos y aseguró: “No corresponde que un embajador intervenga en la política interna de un país”.

Desde el gobierno argentino dijeron que las expresiones de Bielsa fueron hechas a título personal, no la postura oficial del país, y que las relaciones con Chile siguen un curso de total normalidad.

El canciller Santiago Cafiero se comunicó con Andrés Allamand, el titular de esa misma cartera del otro lado de la Cordillera, y le reiteró la decisión de Argentina de “trabajar con el gobierno que resulte ganador en Chile, una vez que finalice el proceso electoral”. Además, dejaron claro que no hay intenciones de desplazar al embajador de su cargo, como piden algunos referentes de la oposición.

No sólo los dichos de Kast y de los integrantes de su partido causan preocupación porque niegan consensos democráticos históricos. También se teme que su discurso aliente actitudes violentas. Ayer, Carabineros de Chile detuvo a una persona que portaba un cuchillo, una manopla y una pistola de aire comprimido en las cercanías del lugar donde Kast, del Partido Republicano (ultraderecha), iba a realizar una actividad de campaña, en Maipú (zona oeste de Santiago). La policía señaló que el hombre actuaba de manera sospechosa y había estado tomando fotografías del lugar. Cuando el joven se negó a un controlde identidad, fue detenido y conducido a una comisaría donde se le encontraron las armas y algunas municiones tipo balines.

El candidato de ultraderecha tuvo que cancelar la actividad en ese sector. (Télam-Especial)